El 19 de este mes celebramos el “Día Mundial contra el Cáncer de Mama”, y queremos dedicar esta entrada para dar visibilidad a la enfermedad y a su prevención. Cada año en nuestro país se diagnostican más de 26.000 nuevos casos, lo que supone el 12% de todos los tipos de cáncer. Sin embargo, hoy en día y gracias a los avances en medicina, las cifras de curación son muy altas.
¿Se puede prevenir el cáncer de mama?
La respuesta es que no se puede prevenir, pero lo que sí está en nuestras manos es reducir el riesgo de padecerlo. Además, hay una serie de factores de riesgo, como son:
- Una primera menstruación precoz (antes de los 12 años) y una menopausia tardía (después de los 55 años)
- El embarazo tardío o no quedarse embarazada nunca
- Antecedentes familiares de tumores de mama o de ovario en edad joven
- Padecer alguna enfermedad previa en la mama considerada de riesgo
- Sobrepeso y obesidad
- Falta de actividad física
- Consumo de alcohol y tabaco
Hay algunos de estos factores, como los antecedentes familiares, que no están en nuestra mano poder evitar, pero sí llevar una vida sana en cuanto a alimentación y hábitos de vida.

Por eso, ¿qué podemos hacer para reducir los riesgos?
- Ejercicio regular y mantener un peso adecuado
- Evitar el consumo regular de tabaco y alcohol
- En la medida de lo posible, no tomar tratamientos hormonales sustitutivos después de la menopausia, ya que se ha demostrado que incrementan el riesgo de padecer este tipo de cáncer.
- Dar el pecho a nuestros hijos
- En edad temprana, participar en los programas de detección precoz: la mamografía.
En estos momentos la mamografía es la mejor técnica para la detección precoz de este tipo de cáncer. La seguridad social comienza a hacerlas a los 49 años y lo hace hasta los 69 cada un intervalo de dos años. Sin embargo, si nos encontramos dentro del grupo considerado de riesgo, lo habitual es empezar antes, a los 40 años.
Sin embargo, la mamografía no es la única técnica de prevención. Los médicos recomiendan la autoexploración mamaria para poder detectar posibles cambios en el cuerpo.
¿Cómo se realiza la exploración mamaria?
Lo primero que tenemos que saber es que la exploración no consiste únicamente en palpar, sino también en observar. Se debe hacer una vez al mes, después de haber concluido la regla, o en el caso de las mujeres que ya no menstrúan, en cualquier momento.
Una vez definidas estas pautas, los pasos a seguir son:
1º: Observa
Sitúate frente a un espejo y busca cambios en la forma, el tamaño o la apariencia de la piel. Este procedimiento hay que hacerlo de varias maneras: con los brazos a los lados, con las manos detrás de la cabeza, con los codos y hombros hacia adelanta y por último con las manos en la cintura.
2º: Palpa
Este punto es especialmente más complicado al principio, ya que no sabemos qué tenemos que notar, qué es normal y qué no lo es. Busca pequeños bultos, zonas en las que al tocarte sientas dolor o una consistencia distinta al resto del pecho.
Este paso lo puedes hacer primero de pie, de la siguiente manera: pon la mano derecha en la nuca y con la izquierda toca el pecho derecho. Puedes comenzar por arriba y luego en la parte del centro. Es importante revisar la axila, ya que muchos de los tumores se encuentran en la parte más cercana a esta, y por último aprieta el pezón para comprobar que no hay salida anormal de líquido.
Cuando hemos terminado este paso, lo hacemos con el otro pecho, y después repetimos el proceso acostada sobre la cama.
¿Qué hago si noto que algo no es normal?
Con la autoexploración mamaria podemos apreciar alteraciones como:
- Dolor en algún punto en concreto
- Cambio de color de la mama o una textura similar a la piel de naranja
- Bultos o hundimientos
- Líquido de los pezones cuando no estamos amamantando
Si nos encontramos con una de estas opciones, lo más importante es acudir al médico para comprobar que no se trata de cáncer. En el caso de los bultos, el 90% de las ocasiones se trata de tumores benignos que tienen tratamiento, pero es importante detectarlo para ponerle solución pronto.
Por todo ello, si queremos luchar contra este cáncer que en España sufren una de cada ocho mujeres, es muy importante concienciar sobre las técnicas de autoexploración, las revisiones periódicas y las mamografías.