Esta época es muy propicia para apuntarse a una dieta que promete bajar rápidamente los kilos que nos sobran. Esta bajada rápida de peso puede acarrear riesgos para la salud y un efecto yo-yo constante. La dieta de la alcachofa, la de la piña, disociada, detox….. cada año salen nuevas dietas “prometedoras” sin ninguna base científica, y es que ¡los milagros en nutrición no existen!. La reducción de la grasa corporal debe conseguirse con objetivos a medio y largo plazo, siguiendo una alimentación individualizada, variada y equilibrada. Además, la dieta debe ayudarnos a comer mejor y a seguir un estilo de vida saludable a largo plazo, incluyendo en sus objetivos un programa de ejercicio físico adaptado a las necesidades de cada uno. Si no conseguimos incluir estos cambios una vez perdidos los kilos que nos sobran, volveremos a los hábitos de siempre y recuperaremos el peso perdido.
¿Cómo reconocemos una dieta milagro? generalmente son dietas que prometen una bajada de peso rápida, la afirmación de que se puede llevar sin esfuerzo, y el anuncio de que son completamente seguras, sin riesgos para la salud.