Estos primeros días de Otoño, en los que la caída estacional del cabello se hace más patente, se trata de un momento propicio para encarar una patología que afecta mayoritariamente a los hombres. Y lo hace fundamentalmente a partir de la edad de los 30-40 años. Se trata de la Alopecia Androgénica.
Esta patología, si bien no comporta ningún riesgo para la salud de la persona, si puede afectarle psicológicamente ya que se trata de uno de los primeros síntomas, y más palpables, del paso del tiempo en el individuo. Ya el propio Aristóteles e Hipócrates establecieron la relación entre la calvicie y no solo el grado de madurez sexual sino también el grado de virilidad. Pero, ¿Por qué llegaron a esta última conclusión? Lo veremos más tarde.
La Alopecia Androgénica se trata de una patología tremendamente compleja que aún está por desentrañar en su totalidad. En el momento que esto ocurra su remedio tendrá lugar sin ningún lugar a dudas, ya que se trata de un proceso que es reversible (según se ha descubierto recientemente). El desconocimiento de todos los agentes implicados, y por tanto, la propia dificultad de su remedio, ha hecho que se destinen muchos recursos a su conocimiento y en su investigación. Esto ha hecho, al mismo tiempo, que muchos de los propios afectados adopten una actitud «resignada» ante este problema.
Sin embargo esta situación está cambiando desde hace unos pocos años, ya que el conocimiento de la Alopecia Androgénica es cada vez mayor. Y una renovada esperanza, reforzada fruto del carácter reversible recientemente descubierto de la misma, debería hacer a muchas de estas personas «resignadas» a replantearse el abordaje de esta patología.
1. En qué consiste la Alopecia Androgénica
El crecimiento del cabello se desarrolla a lo largo de varios años en un ciclo dividido en tres fases, siendo en sus inicios un cabello fino semejante al vello. Una vez alcanzado su tamaño máximo tras una fase de crecimiento que dura entre 2-7 años (fase anagena), el cabello entra en una fase de reposo de 2 semanas (fase catagena) y tras ella en otra que conlleva a la caída del mismo tras unos 100 días (fase telogena). Se ha estimado que la proporción de cabellos en fase anagena/fase telogena es de 9/1 una vez alcanzado el equilibrio, por tanto el mantenimiento de una cubierta de cabello consistente en el cuero cabelludo depende fundamentalmente de la formación de cabello nuevo.
Este ciclo está regulado por numerosas sustancias secretadas intrínsecamente por las propias células de la papila dérmica del folículo piloso al igual que por numerosas sustancias extrínsecas al mismo folículo, como son los Andrógenos. En especial, la Dihidrotestosterona (DHT) una forma activa de la testosterona. (Recordemos las aseveraciones de Aristóteles e Hipócrates).
La Alopecia Androgénica se caracteriza por un acortamiento de la fase anagena, lo cual tiene como consecuencia una disminución del nº de pelos en esta fase y que estos pelos sean más cortos y finos. Esto hace que la cubierta de cabello disminuya y comience a hacerse palpable los primeros signos de la calvicie.
El paso del cabello de la fase de crecimiento anagena a la de reposo catagena se cree que ocurre como consecuencia de una disminución en la expresión de de determinados genes que codifican la síntesis de diversos péptidos encargados de mantener la fase anagena (por ejemplo: IGF-1, bFGF y VEGF) y un aumento en la expresión de diversos genes que codifican la síntesis de otros factores que promueven la apoptosis (muerte celular) en el cabello (por ejemplo las citoquinas TGFβ-1, IL-1α y TNFα) y por tanto el fin de la fase anagena.
De todos estos factores aparentemente involucrados en el crecimiento del cabello, ha sido demostrada «in vitro», por ejemplo, la alteración de los IGF-1 en presencia de andrógenos. Lo que hace pensar que los andrógenos inducen el acortamiento de la fase anagena con las consecuencias, antes reportadas, que eso conlleva.
Es por ello importante el estudio del comportamiento de los andrógenos a nivel del folículo piloso, ya que está demostrada su relación con la caída del cabello. De todos los andrógenos sin duda el más involucrado en la Alopecia Androgénica y con más afinidad por el receptor andrógénico (RA) es la forma activa de la Testosterona, la Dihidrotestosterona (DHT). Esta afinidad por el RA es muy importante porque de ella depende que el complejo Andrógeno-RA esté en disposición de interactuar con el ADN y comience la expresión de determinados péptidos responsables de la señal que desemboca finalmente en el acortamiento de fase anágena. El proceso de activación de la Testosterona a DHT es realizado por la enzima 5α-Reductasa en la célula diana. De hecho la DHT posee 5 veces más afinidad por este receptor que la Testosterona. De ahí que el control de esta enzima sea clave en los niveles de DHT en el folículo piloso. Uno de los fármacos más utilizados en el control de la Alopecia Andrógenica junto con el Minoxidilo (el primer fármaco usado pero con un mecanismo de acción sobre la Alopecia Androgénica bastante desconocido aunque parece estar relacionado con la activación de factores implicados en el mantenimiento del cabello en su fase anagena), es la Finasterida. La Finasterida se trata de un inhibidor selectivo de la isoforma 2 de la 5α-Reductasa. Recientemente se descubrió la importancia de la inhibición no solo de las isoforma 2 de la 5α-reductasa, sino de la isoforma 1 también. De ahí surgió la Dutasterida como nuevo principio activo investigado en el tratamiento de la Alopecia Androgénica. Al igual que la Finasterida, también se trata de un fármaco utilizado en el tratamiento de la Hiperplasia Benigna Prostática. El hecho de que tenga una capacidad de inhibición 100 veces mayor de la isforma 1 y 3 veces mayor de la isoforma 2 en comparación con la Finasterida supone un gran avance en el tratamiento de la Alopecia Andrógenica e implica el uso de una menor dosis para alcanzar sus efectos terapéuticos.
2. Ejemplo de estrategia terapéutica y nuevos avances
En este sentido, y a modo de ejemplo, recientemente la puesta en el mercado del Champú Anticaída Lambdapil por parte de los laboratorios ISDIN se trata de una innovadora apuesta en el tratamiento de la Alopecia Androgéica gracias a la presencia en su composición del complejo multiactivo Trichogen y de un extracto de el Palmito Serenoa Repens, conocido inhibidor natural de las isoformas 1 y 2 de la 5α-Reductasa y de la unión de la Dihidrotestosterona (DHT) al Receptor Androgénico.
Sin embargo, la tasa de éxito limitada que consiguen estos tratamientos contra la Alopecia Androgénica empleando inductores del crecimiento del cabello y reguladores del metabolismo androgénico hizo pensar que debían de tenerse en cuanta otras vías de actuación. Así surgieron varios estudios en torno al año 2000 en los que se hacía referencia a la existencia de estados de microinflamación en el folículo piloso que interferían en la eficacia de estos tratamientos contra la alopecia y que le restaban eficacia. Este proceso de microinflamación comienza en el tercio superior del folículo piloso. En la zona denominada Infundibulo y está situada entre la epidermis y el punto donde desembocan las glándulas sebáceas. Esta zona es justo el lugar de asentamiento de la flora bacteriana normal de nuestra piel (de ahí la importancia del correcto funcionamiento de estas glándulas sebáceas para evitar una sobrepoblación bscteriana). Esto hizo pensar que este proceso de microinflamación fuera una reacción propia del folículo en respuesta a las posibles toxinas bacterianas y antígenos bacteríanos. Como respuesta a estos agentes irritantes además de otros, como la radiación UV o la polución, los queratinocitos liberan la citoquina IL-1 de sus depósito intracelulares y se induce la producción de radicales libres de oxigeno y ácido nítrico. Dando lugar el pistoletazo de salida al inicio del proceso de inflamación. Esta IL-1, y gracias a la existencia de receptores de IL-1 en las paredes de los queratinocitos adyacentes, se induce la expresión de otras citoquinas como la IL-1β, TNFα, IL-1α, IL-8, MCP-1 y MCP-3 mediadoras a su vez del reclutamiento y acumulación de neutrófilos y macrófagos implicados en el proceso inflamatorio.
La presencia en el complejo multiactivo Trichogen de agentes antibacterianos y reguladores de sebo le hace ser un complemento ideal al extracto de Serenoa Repens en la formulación de champú Lambdacapil.
Como acabamos de señalar el pistoletazo de salida al inicio de este proceso inflamatorio se origina a partir del extrés oxidativo y liberación de la IL-1 en respuesta a las posibles toxinas bacterianas y antígenos bacterianos a nivel de la desembocadura de las glándulas sebáceas. Por ello un complemento ideal al tratamiento de esta microinflamación podría ser uso de antioxidantes que permitieran aumentar la eficacia de los estimuladores del crecimiento capilar y reguladores del metabolismo androgénico. El mas estudiado hasta el momento es la melatonina. Muy utilizada como regulador de los ritmos circadianos del sueño y la vigilia, pero cada vez más utilizada por su potente poder antioxidante. Este potente poder antioxidante no solo le hace ser útil en atenuar el proceso de microinflamación sino también el proceso de apoptosis que da lugar al final de fase anagena y paso a la fase catagena y telogena, ambos regulados a través de la IL-1 (tal y como se comentó antes).
Por ello, y de nuevo a modo de ejemplo, un complemento muy útil al uso del champú antes referido podría ser el uso de la Loción Anticaída Lambdapil también de los labotarorios ISDIN. Se trata de la primera loción comercializada con Melatonina en su composición utilizada en el tratamiento de la caída del cabello.
A continuación se puede observar en el siguiente video, tomado a lo largo de 3 meses, los efectos del uso combinado de esta loción junto con el champú.
Sin duda, aun queda un largo camino en la lucha contra la caída del cabello. Pero se están consiguiendo grandes resultados en las investigaciones en torno a ella que permiten el uso de cada vez mas herramientas. Aunque estas soluciones son reversibles, lo cual implica que la caída del cabello comienza de nuevo si se abandona el tratamiento, nadie puede negar que su uso consigue ralentizar esta caída y permite recuperar una cubierta capilar más efectiva.
Bibliografia:
1. «Melatonina y fisiología capilar: razones y datos de eficacia clínica como tratamiento tópico de la alopecia androgénica». Massimo Milani, Tobias W. Fisher. Med Cutan Lat Am 2014; 42 (1-3):30-36
2. «Global photographic assessment of men aged 18 to 60 years with male pattern hair loss receiving finasteride 1 mg or placebo». Keith D. Kaufman et al. J Am Acad Dermatol 2012;67:379-86.
3. «Molecular basis of androgenetic alopecia: From androgen to paracrine mediators through dermal papilla». Shigeki Inui, Satoshi Itami. Journal of Dermatological Science 61 (2011) 1–6
4. «Molecular mechanisms of androgenetic alopecia». Ralph M. Trüeb. Experimental Gerontology 37 (2002) 981–990.
5. «The importance of dual 5a-reductase inhibition in the treatment of male pattern hair loss: Results of a randomized placebo-controlled study of dutasteride versus finasteride». Roger S. Rittmaster et al. J Am Acad Dermatol 2006;55:1014-23.
6. «Use of Finasteride in the Treatment of Men With Androgenetic
Alopecia (Male Pattern Hair Loss)». Jerry Shapiro, Keith D. Kaufman. JID Symposium Proceedings 8:20-23, 2003
7. www.isdin.es

