La Navidad es un perido de tiempo en el que aumentamos la ingesta y cantidad energética de alimentos, lo que se traduce en un aumento de peso de 3-5 kg después del roscón de Reyes. Además, la falta de moderación en estas fechas puede dar lugar a descompensación de la gucemia, hipertensión, ataques de gota y malas digestiones, entre otras cosas.
No se trata de imponernos metas inalcanzables sino de aplicar el sentido común y el firme propósito de no aumentar kilos, tan sólo se trata de mantenernos en el peso en el que estamos antes del comienzo de la Navidad.
Los siguientes consejos te ayudarán a tener mayor control de las comidas, ¡ánimo!:
- Intenta incluir menús saludables, en Navidad también podemos comer sano!.
- Planifica los menús para que no sobre demasiado, a veces tenemos la excusa perfecta para seguir comiendo durante varios días como si fuera el día de Navidad!.
- Prepara entrantes ligeros, toma sopas o purés (sin nata), carnes y pescados al horno y también ensaladas navideñas!
- Evita el picoteo mientras cocinas.
- Antes de salir de casa come algo saciante, así no te lanzarás a lo primero que sirvan….
- Consumir alcohol no es obligatorio y si no te puedes resistir, opta por una copa de vino y bebe mucha agua.
- Toma fruta de postre o prueba un poco de alguien que no le importe compartir.
- Toma infusiones.
- Después de la comida o cena, muévete, no te quedes en el sofá!
- En Navidad limita tus comidas y cenas especiales a los días de Navidad, no aproveches para comer turrón desde Noviembre hasta Febrero….
- Si quieres probar todo sírvete pequeñas porciones y no repitas.
- Haz ejercicio: evita el ascensor, prescinde del coche y camina siempre que puedas.
- Come despacio y mastica bien los alimentos.
- Pésate dos veces a la semana, así no habrá sorpresas después de Reyes.